¿Qué es el autoplagio?
El autoplagio consiste en reutilizar, entero o en parte, un trabajo que ya entregaste o publicaste y presentarlo como nuevo, sin permiso y sin reconocerlo. A veces se llama entrega duplicada o reciclaje y, en investigación, publicación duplicada o redundante. Las palabras son tuyas, pero no es cierto que el trabajo sea nuevo.
Así que sí, puedes plagiarte a ti mismo. El plagio no consiste solo en atribuirse las palabras de otra persona: consiste en dar una imagen falsa de dónde sale un trabajo. Entregar un ensayo antiguo como si lo hubieras escrito para esta tarea da esa imagen falsa, aunque el autor seas tú.
Por qué reutilizar tu propio trabajo cuenta como plagio
Puede parecer injusto. El trabajo lo hiciste tú, ¿por qué no vas a poder usarlo? La mayoría de las normativas da tres razones.
El trabajo debe demostrar un aprendizaje nuevo
Un trabajo de una asignatura existe para que practiques y demuestres las destrezas de esa asignatura. Un ensayo escrito para otra materia, o en un curso anterior, no puede demostrarlo. Volver a entregarlo es obtener dos veces la nota por un solo trabajo.
Engaña a quien lo lee
Un docente, un editor o un revisor da por hecho que lo que entregas es nuevo, salvo que le digas lo contrario. Reutilizarlo en silencio rompe esa confianza, igual que copiar sin citar.
En el ámbito editorial, puede que el texto ya no sea tuyo
Cuando se publica un artículo, el autor suele ceder los derechos a la editorial o concederle una licencia. Reutilizar partes extensas en otro sitio puede incumplir ese acuerdo, además de la política editorial de la revista.
Ejemplos de autoplagio
El autoplagio va de lo evidente a lo dudoso. Estas situaciones muestran dónde suele estar el límite en los trabajos de clase y en las publicaciones.
| Situación | ¿Suele ser autoplagio? |
|---|---|
| Volver a entregar un ensayo de una asignatura anterior para una tarea nueva | Sí, si no hay permiso |
| Copiar varios párrafos del trabajo del semestre pasado en uno nuevo | Sí, si no se avisa ni se cita |
| Entregar el mismo trabajo en dos asignaturas del mismo curso | Sí, salvo que los dos docentes estén de acuerdo |
| Publicar los mismos resultados en dos revistas como si en cada una fueran originales | Sí (publicación duplicada) |
| Ampliar un trabajo breve de clase hasta convertirlo en un capítulo de la tesis, con conocimiento de tu director o directora | No, si se declara y se cita |
| Reutilizar tus apuntes, tus lecturas y tus ideas en un argumento nuevo | No |
El autoplagio es una de varias formas de plagio. La guía sobre los tipos de plagio explica las demás, desde la copia directa hasta el plagio en mosaico.
Cuándo se puede reutilizar un trabajo propio
Reutilizar no está prohibido sin más. A muchos docentes les parece bien que desarrolles una idea anterior, sobre todo en un trabajo de fin de grado o de máster, una tesis o un portafolio. Lo que necesitan es saberlo de antemano. Normalmente se acepta cuando:
- tu docente o tu director lo ha aceptado, mejor si es por escrito;
- citas tu trabajo anterior como una fuente, igual que cualquier otra;
- la nueva entrega aporta bastante trabajo nuevo, y no es el antiguo con otro envoltorio;
- en las publicaciones, has seguido la política de la revista sobre publicación previa y preprints.
Para citar tu propio trabajo anterior, dale el formato de cualquier fuente publicada o inédita. En APA, un trabajo de clase no publicado podría quedar así:
Apellido, A. (2025). Título de tu trabajo anterior [Manuscrito no publicado]. Departamento de Historia, Nombre de la Universidad.
Cada institución concreta los detalles a su manera, así que consulta la guía de la asignatura o la normativa de integridad académica. Si no dice nada sobre reutilizar trabajos, pregunta.
Cómo preguntárselo a tu docente
Sé breve y concreto. Di qué escribiste, para qué asignatura, qué quieres reutilizar y qué será nuevo. Por ejemplo: «El semestre pasado escribí un trabajo de 2000 palabras sobre las islas de calor urbanas para Geografía 201. Me gustaría partir de su revisión bibliográfica para este proyecto, citándolo como trabajo propio anterior, y añadir trabajo de campo y análisis nuevos. ¿Le parece aceptable? ¿Hay algo que prefiera que haga de otra manera?».
Adjunta el trabajo anterior si puedes. Guarda la respuesta: así tendrás constancia si más adelante un detector marca la coincidencia.
El autoplagio en la investigación y las publicaciones
Para quien investiga, el autoplagio se solapa con varias prácticas que las revistas vigilan. El Committee on Publication Ethics (COPE) publica orientaciones (en inglés) que muchas revistas siguen al tratar estos casos.
Publicación duplicada o redundante
Publicar en más de un sitio lo que en esencia es el mismo estudio, los mismos datos o las mismas conclusiones, sin referencia cruzada.
Publicación fragmentada (salami slicing)
Dividir un estudio en varios artículos delgados, cada uno con una pequeña parte de los mismos datos, para aumentar el número de publicaciones.
Reciclaje de texto
Reutilizar la redacción de tus artículos anteriores, sobre todo en la sección de métodos. Se tolera de forma bastante general reutilizar en parte las descripciones de métodos estándar cuando se cita el artículo anterior, pero las políticas cambian según la revista y el área, así que consulta las normas para autores.
Cómo evitar el autoplagio
- Trata tu trabajo anterior como una fuente. Si usas una idea o un pasaje, cítalo igual que citarías a cualquier otra persona.
- Pregunta antes de reutilizar. Un correo breve a tu docente antes de la fecha de entrega casi siempre basta. Preguntar cuando ya te lo han señalado es mucho más difícil.
- Reescribe, no recicles. Si vuelves a un tema, empieza un borrador nuevo. Lo más probable es que tu forma de verlo haya cambiado, y la nueva versión saldrá mejor.
- Lleva un registro. Guarda las versiones anteriores y anota qué entregaste y dónde. Te facilitará declararlo y te ayudará si después surgen dudas.
- Revisa antes de entregar. Pasa el nuevo borrador por un detector de plagio y mira con qué coincide.
Cómo revisar si tu trabajo tiene autoplagio
Que un detector encuentre el autoplagio depende de con qué compara. Los detectores basados en la web, como el nuestro, comparan tu texto con páginas y documentos disponibles públicamente. Encontrarán tu trabajo anterior si se publicó en internet, por ejemplo en una revista, un blog o un repositorio público. Muchos sistemas institucionales guardan además un archivo privado de entregas anteriores, que es como se suelen detectar los trabajos de clase entregados por segunda vez.
Hacer tu propia revisión te enseña dónde coincide tu borrador con fuentes publicadas, para que puedas añadir una cita, entrecomillar bien o reescribir antes de entregar. Con el detector de plagio de Plagiarism Checker Plus, la primera revisión es gratis hasta 1000 palabras y sin cuenta, y una cuenta gratuita te da 3000 palabras al mes. Para las instituciones que quieran comparar con sus propias entregas anteriores, consulta Plagiarism Checker Plus para instituciones (en inglés).
Si un informe marca un trabajo anterior tuyo, eso no significa que haya una falta. Es un aviso para comprobar si declaraste que lo reutilizabas. La guía sobre cómo interpretar un informe de plagio explica cómo valorar cada coincidencia.